viernes, 23 de mayo de 2014

Cartas para inventar un color I

Así como el color sepia me regaló simpleza, al intentar inventarte un color vos  me regalaste libertar.
Tomé tu mano sin mirar atrás, me sentí plena. El mundo se hizo pequeño. Lo tomé entre mis manos, lo partí en dos y te regalé la otra mitad. Fue nuestro, y lo llenamos de besos en las calles, en los parques, y sobre todo en mi cama. Se lo mostramos a la galaxia entera y me reí de su cara de asombro.
Pero por esa incapacidad de ser feliz que el ser humano carga en sus espaldas, en el mismo lugar donde terminan todas mis historias, te dije hasta pronto.
en blanco y negro, esperando pintarse de vos
 La majestuosidad de la ciudad fue testigo de nuestro último beso. De mis lágrimas sobre tu hombro. De tu tristeza.
 La ciudad otra vez fue testigo del dolor.
 Tiré el pincel, lo dejé ahí, en lo alto de ese edificio, esperando que el frío lo congele y no me permita pintar más. No pude. No pude mi amor, no pude inventarte un color.
 Todavía estoy en blanco y negro. Todavía no me recupero, y tu escala cromática está apagada. No me permitiste tomarla y yo me rendí. El carboncillo se adueñó de mi alma.
Te miré con odio, con el odio más lleno de amor que se puede imaginar, amenacé con irme y me dejaste ir. La amenaza se hizo realidad y no pude evitar golpearte con palabras, que es la única manera que encontré para llegar a tu corazón.
Nos fuimos. Nos alejamos con ganas de más, con la tristeza en la garganta no dejando que el humo del cigarrillo pase con tranquilidad, con la tristeza que brota en tu estómago y hace que yo muera de dolor.
Nos dejamos sabiendo muy bien que el frío siempre pasa, que el pincel va a descongelarse, que yo voy a volver a tomarlo entre mis manos, que tu escala cromática se va a llenar de colores vivos.Que el mundo nos pertenece, que la galaxia se seguirá asombrando.



domingo, 4 de mayo de 2014

Borrando tus miedos

Quisiera borrar tus miedos con mis palabras,
sacar un pincel de mi boca e inventarte un color.
Un color que sea tuyo, distinto a todos los conocidos.
Un color que hable del lunar debajo de tu boca,
de tu sonrisa diferente a las demás.
Quisiera besar cada uno de tus miedos y soplar levemente. 
Tan levemente que el aire extenuado de mis pulmones los lleve lejos.
Quisiera pintar con mis manos tus ojos tristes,
ponerles ese destello que veo cuando sonreís y te olvidas del mundo.
Y lo hago, no te das cuenta pero te pinto dormida, ya no es un deseo. 
Y se, en el fondo de mi alma, que nada ocurre por casualidad.
Pintarte, reconstruirte, armarte despacito con caricias me llena el alma. 
Y de a poco día a día voy encontrando tu escala cromática, 
un sin fin de colores acordes a vos.
Dormí tranquila, quedate entre mis brazos.
Cuando ya no te des cuenta se habrá ido el dolor. 



jueves, 10 de abril de 2014

Se fueron de la mano

Tu rostro se borra otra vez, se desdibuja de la faz de mi tierra, se funde en tu nariz, dibuja solo un punto en el centro. Tu cara es un tiro al blanco y el resto de tus extremidades no las diviso. Me centro en el punto. En ese punto sobre la linea. Y te pienso, te pienso, lo juro, pero no te veo. Intento acercarme al punto, pero una barrera de desencuentros no me permiten llegar. Lo miro desde lejos, lo dejo pasar frente a mis narices sin hacer nada. Y te dejo, otra vez, te dejo. 
Creo que esta parálisis que domina mi alma es el motivo de mis ojos en blanco. No te recuerdo, y me preocupa. Me hace pensar en lo que fuimos, y no lo recuerdo, y lloro. Definitivamente ya no te amo, y eso entristece mi alma, y la borra de la faz de mi tierra, y sobre todo de la tuya.
Y así el punto desfasado sobre tu rostro se funde con mi alma, se alejan de mi, se alejan de nosotras, se convierten en nada. Ya no los diviso en el horizonte. Se hicieron historia, se fueron de la mano. 


A la señorita del punto sobre la línea

viernes, 4 de abril de 2014

A la distancia pero muy cerca

Cómo desprenderme, cómo soltarme, si tu mano me ata, me fusiona a tu cuerpo, me desarma y en el mismo momento me reinventa para armarnos.
 Como no quererte junto a mi si me encontraste, te encontré y nos encontramos alrededor de la nada llena de todo. De tu amor, del mio, del amor que ya no era y del amor que estamos inventando de una manera diferente, infantil, tierna, incomprensible.
No importa el cómo, ya no lo pienso, simplemente quedate acá, a la distancia pero muy cerca.


jueves, 20 de febrero de 2014

La música vuelve a sonar

El tiempo alimenta el deseo, y mis manos antes temblorosas se mueren por tocarte. Noches soñaron este momento que hoy es un hecho. Recorren intrépidas tus piernas delicadas y se enamoran de la suavidad de tu piel morena. Se deslizan como por un subibaja de desenfreno hasta llegar acompañadas por mi boca al limbo del placer. Todo tu sabor a mujer se funde con mi boca y mi lengua baila un vals interminable que hace que tus gemidos sean la música perfecta para acompañar sus movimientos. Mi mano derecha le pide a la lengua bailar esta pieza y ella acepta, ya agotada. Se toma un respiro subiendo por tu estómago magistral para llegar a la cúspide del placer. Ahí, tus pechos deliciosos hacen que mi boca se vuelva insaciable y no quiera dejar de lamerlos de una forma tierna y brusca a la vez.
Mi cara, extasiada de placer se funde en tus ojos. Te miro, nos miramos. Te vuelvo a desear. Retomo el baile. Te amo. Nos amamos. La música vuelve a sonar.








A la generadora de la música. 

miércoles, 5 de febrero de 2014

Tocar la línea

Vos siempre fuiste un punto sobre la línea. Yo siempre estuve debajo. A un nivel distinto. Un nivel efímero, invisible. En el afán de encontrar la igualdad me quedé sola. Sola de mi. Y pasa el tiempo y la soledad me pertenece, es toda mía y me encuentro. Y me cuesta encontrar otros pies que no puedo tocar porque eso era muy tuyo. Y los encuentro, los toco, pero no lo disfruto.
El tiempo me permitió tocar la línea pero nunca estar sobre ella.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Todo se transforma

Así como la jaula se hizo pájaro, como dijo Alejandra, el amor se convierte en odio.
Duele la idea de pensar tu rostro, la palidez de tu rostro, la palidez de tu alma.
Egoísmo define tu nombre y tu esencia de mujer salvaje.
Rompe las cadenas de la opresión mujer de senos opacos.
Lleva en tu boca la salvia amarga de lo que fuimos.
Olvida la tierra prometida de mis caderas que ya no te pertenecen y lleva todo eso que dejaste.
Completa tu ausencia de mi con palabras bonitas y juegos de niños en  árboles de copa ladeada.
Permite que te odie, que no te desee el mal pero tampoco el bien. Permite que no te desee nada.
La muerte se apodera de lo que fuimos, ella cava su propia tumba y se entierra hasta la coronilla.