viernes, 20 de marzo de 2015

Hace tiempo que no puedo escribir ni una línea. Como otras veces la prosa me queda grande. Quizás sea porque el amor no llega o porque a pesar de tener destellos de él, no he podido enamorarme nuevamente. 
En estos meses descubrí que solo escribo cuando me enamoro, o cuando me lastiman demasiado. La tristeza me inspira. Quizás esto sea así porque es en ese momento cuando puedo tocar mi corazón con mis manos. 
Así que de mi último fracaso amoroso les dejo esto. No tiene un título, quizás podría llamarse "El sur de Paula"
Se los dejo en otro formato, quizás así me puedan conocer un poco más.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Quizás la luz nos duela