martes, 20 de octubre de 2009

Dos en uno. Pague uno y lleve dos…

Y acá estoy, en la soledad de mi habitación, en la tranquilidad de mi espacio pienso en cosas superfluas o cosas que no a muchos le interesan. Vivo el poco tiempo que queda de mi soledad, porque pronto este espacio, que hoy considero todo mío, se va a llenar de gente muy cercana pero que muchas veces siento extraña.
Como cambió mi vida en tan poco tiempo, dejé de ser lo que era o tal vez, ahora realmente soy lo que siempre tendría que haber sido. Dilema entre razón y sentimiento podríamos llamarlo. Pero por ahora me dedico a vivirlo y espero no equivocarme. Y si me equivoco, bienvenido sea. Se dice que de los errores se aprende y yo siempre estoy dispuesta a aprender.
No creo que a nadie le interese una vida recta, monótona y poco interesante de contar. Por eso no quiero que mi vida lo sea. Pero como me está costando que no lo sea, no puedo dejar de preocuparme por lo que me rodea, y eso es tremendo. Quiero empezar a construir lo mío, mi propia historia, con las partes lindas que a los románticos y noveleros les gusta y con la partes feas, que son las más interesantes y atrapantes según mi óptica poco desarrollada.
Pero…¿Cómo hacerlo cuando te sentís atada a tantas cosas? ¡¡¡Cómo odio ser tan estructurada y moral la puta madre, cómo lo odio!!! Pero así soy, como dicen muchos por ahí, el combo dos en uno, la moral y la soñadora caótica y delirante en una misma persona. El problema central de esta introspección es que la persona moral es la dueña de mis acciones y la otra es la dueña de mis mayores deseos y fantasías. Y por ahí debe estar las clave o… ¿Será que siempre voy a ser dos en uno?
Me parece que aunque muchas veces diga odiarlo, esa combinación es lo que me hace ser quien soy, lo que me permite redescubrirme todo el tiempo, lo que estoy haciendo en este mismo momento mientras escribo estas simples líneas que quizás nadie lea…

1 comentario:

Sil dijo...

Hola Mica muy bueno lo que has escrito, creo que todos pasamos por esos momentos en los cuales no nos reconocemos,porque sabes,la gente cambia, uno cambia y la historias son otras, a veces es trizte otras no tanto, dejo de nostalgia y sabiduaria, asi es la vida,
besotes,