martes, 5 de junio de 2012

El último te amo


La sangre putrefacta que brotaba de mis venas era lo más extraño y lo más hermoso que vi ese día, el último día de mi vida repleta de espacios vacios, de sueños frustrados, de amores pasados.
Y ella, quien rompió mi anhelo de ser alguien, quien comió de mi carne nauseabunda, hoy  dormía impávida en mi vientre muriéndose por mí, y yo por ella.
Tantas veces había cortado mis venas en su presencia sin que si quiera lo notara, que hoy mientras miraba su cuerpo blanco pensé que podría notar la mancha de sangre que rodeaban las sábanas.
Tan normal era sentirme muerta a su lado que esa noche cortarme las venas fue lo más sencillo que hice en años.
Lo último que pensé fue come se verían sus ojos colorados al verme yaciente en su cama, la cama que tantas veces nos vio comernos como caníbales, mordernos hasta sangrar, lamernos la sangre impura después de horas de amarnos con locura.
Mi muerte cobro sentido, al sentir que sus ojos despertaban  y con la ultima fuerza que nacía de mi estómago y recorría mi garganta le suspiré un inquietante te amo, quizás el único sincero que ella había escuchado.

viernes, 27 de enero de 2012

Ella, mi refugio

Camino al lugar pactado, a la hora pactada, ese día nublado donde el olor a cemento mojado por la lluvia temprana marca una leve sonrisa en mi rostro.
La primer cuadra ensayo un discurso lleno de formalidades que jamás serán dichas.
En la segunda canto ese tema que me recuerda a vos despacito para que nadie se de cuenta. No se porque lo hago si miles de veces voy bailando con un paso muy mio que marca siempre a cuatro cuartos.
Y hoy tampoco lo puedo evitar y cada cuatro pasos un verso, y cada verso me acerca a vos.
A la tercera me doy cuenta que perdí el rumbo y las calles se hacen largas y estrechas.
El camino zigzagueante y pedregoso se llena de montañas y subes y bajas interminables.
Ya no estoy en mi querida Rosario, ya no estoy.
Se acerca el momento de que te encuentre pero estoy muy perdida, y mis manos se llenan de peso. Cargo miles de cosas, un millón precisamente. Un millón de dudas, angustias, momentos duros y también de alegrías que van agotando mis energías.
¿Para dónde camino?, ¿Dónde queda el lugar?, ¿Dónde están las indicaciones?¿DÓNDE?
Igualmente camino, sigo mi instinto como un animal y busco tu perfume como si estuviera rastreando a mi presa.
Se agotan las energías, comienzo a ver como todo a mi alrededor se apaga y CAIGO.
No se cuanto tiempo fue, no se cuantos días exactamente, pero fue ella, simplemente ella, tan débil que la sentí tantas veces, quien me encontró casi moribunda en aquel lugar extraño.
Fue su fuerza o el deseo inmortalizado de mi alma quien la trajo hasta mi.
Quizás ella es mi refugio, o quizás yo sea su guia...

lunes, 8 de agosto de 2011

Desde que se apagó el sol


Fue en el preciso instante en que se apagó el sol que tuve que alejarme de tus ojos.
Solo el sol podía iluminarlos y hacerlos ver tan esplendorosos.
Cómo me costó poder descifrarlos desde que se apagó el sol.
Busque todo tipo de luz artificial que volviera a darles brillo pero nada se asemejaba a su belleza perdida.
Intenté buscar en mi alma retazos de luz que me permitan iluminarlos pero nunca fue suficiente.
Y fue ahí, en la oscuridad de ese nuevo mundo, en la soledad de aquel espacio en el que tantas veces los vi brillar, que descubrí que eso no volvería a suceder.
Aquella luz interna era solo tuya, eras el SOL, eras la luz, lo eras todo.
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viernes, 8 de julio de 2011

Blues improvisado



Ya no sigo tu compás, no tenemos el mismo tempo,
y por más que quisiera tus notas se escapan de mi pentagrama.
Corro intentando alcanzar tus semi corcheas,
pero yo toco en negras tranquilas y en un mar de silencios.
Mi amor, tu rock and roll poco tiene que ver con mi blues improvisado

martes, 5 de julio de 2011

Cuando el paso del tiempo te da las razones, cuando la distancia infinita que creíste nunca alcanzar está en la palma de tu mano, lo más ínfimo e insignificante parece tener sentido...

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Lienzo casi infinito


Entre botes de pintura y barquitos de papel pinto un sol en tu estómago. Y cuando el río de oleo recorre tu piel tersa mi pincel pentatónico te acaricia bailando un vals en otoño.
Ni Mozart ni Chopin podrían escuchar como yo la melodía de tus besos, ni el compás de tu corazón latiendo junto al mio.
Entre pinceladas de pasión voy delineando todos nuestros sueños con un trazo perfecto, mientras descubro que somos un único lienzo, casi infinito.
Sos mi musa inspiradora. Mi maja desnuda y también vestida. La única capaz de transformar mi escala cromática apagada en una paleta de colores vibrantes y vivos.
Gracias a vos y al arte de amar mi vida ya no es solo leer para olvidar. En cada rima dibujo tu sonrisa, y en cada párrafo te veo en mi historia. Protagonista de todos mis cuentos, mi princesa, estás siempre en mi memoria.


Para ella, como todo lo que hago. Te amo

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Fuego

Desde el último centímetro de mi estómago siento el fuego.
Cada ínfima parte de mi ser siente el deseo de arder como Juana De Arco en la hoguera.
Fuego de palabras que salen por mi boca hiriendo cada centímetro de tus partes.
Y pido perdón, todavía ardiendo, para sentir el alivio del agua de tu piedad corriendo por mis venas.
Y vos, toda lastimada por el látigo de mi poca consideración, solo te preocupas por sanarme, lamiendo mi bronca, dejándome nuevamente en paz, lista para en cualquier momento volver a arder.