miércoles, 29 de diciembre de 2010

Lienzo casi infinito


Entre botes de pintura y barquitos de papel pinto un sol en tu estómago. Y cuando el río de oleo recorre tu piel tersa mi pincel pentatónico te acaricia bailando un vals en otoño.
Ni Mozart ni Chopin podrían escuchar como yo la melodía de tus besos, ni el compás de tu corazón latiendo junto al mio.
Entre pinceladas de pasión voy delineando todos nuestros sueños con un trazo perfecto, mientras descubro que somos un único lienzo, casi infinito.
Sos mi musa inspiradora. Mi maja desnuda y también vestida. La única capaz de transformar mi escala cromática apagada en una paleta de colores vibrantes y vivos.
Gracias a vos y al arte de amar mi vida ya no es solo leer para olvidar. En cada rima dibujo tu sonrisa, y en cada párrafo te veo en mi historia. Protagonista de todos mis cuentos, mi princesa, estás siempre en mi memoria.


Para ella, como todo lo que hago. Te amo

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Fuego

Desde el último centímetro de mi estómago siento el fuego.
Cada ínfima parte de mi ser siente el deseo de arder como Juana De Arco en la hoguera.
Fuego de palabras que salen por mi boca hiriendo cada centímetro de tus partes.
Y pido perdón, todavía ardiendo, para sentir el alivio del agua de tu piedad corriendo por mis venas.
Y vos, toda lastimada por el látigo de mi poca consideración, solo te preocupas por sanarme, lamiendo mi bronca, dejándome nuevamente en paz, lista para en cualquier momento volver a arder.

viernes, 27 de agosto de 2010

Era tan simple mirarte


Ahí, en un bar con mesitas de madera viejas, por primera vez leí lo que decían tus ojos.
Y aunque tus manos nerviosas deshojen el paquete de azúcar, se que solamente querés abrazarme.
¡Cuan idiota fui!¡Cuánto! Era tan simple mirarte.
Y cuando me decidí a hacerlo vi la transparencia en tus ojos, y ya no necesité escucharte. Tus palabras corrían por ellos, escritas en tinta china color celeste intenso. Y mi boca, desplegando miles de palabras confusas, solamente quería besarte.
Al salir, las calles llenas de gente, se hicieron insignificantes. Aunque te parezca imposible, hubiese caminado toda la noche, porque sabía que de ahora en más siempre estarías a mi lado...

Para Geo, la persona que me devolvió la alegría.

domingo, 16 de mayo de 2010

Si pudiera...

Si pudiera arrancaría mi mente.
Si pudiera te arrancaría.
Si pudiera te amaría como nadie.
Si me dejaras.

Si TE dejaras.
Jugaríamos de nuevo.
Sentirías mi carne.
Tocarías mi estómago.
Besarías mis ansias.

Si pudiera no amarte.
Si pudiera cambiar tu nombre.
Si pudiera dejar de pensarte.
Si pudiera...

Seguramente no sería yo.

sábado, 17 de abril de 2010

Jugando Al Don Pirulero


En el inicio de algo que nunca empezó,
en la dolorosa experiencia de volver a querer,
enciendo luces al techo y solo veo tu cara.
Tu cara que no está, porque tu cara está borrada.

Y aunque cierro mis ojos para olvidar, ahí estás.
Riendo con placer, disfrutando de mi llanto.
Jugando al don pirulero con mi cuerpo,
enredando tus manos en mi mente.

Eligiendo las prendas más dolorosas,
atendés tu juego con inteligencia.
Movés tu lengua al son de este tema,
manipulando la mia a tu antojo y complacencia.

Simplemente jugando a ese juego,
destruis lo que te di con un simple movimiento de manos,
traladando tus inseguridades en mis prendas,
dando lo que nunca pudiste darme.

domingo, 21 de marzo de 2010

Algo asi como El Sindrome de Estocolmo


En ese mundo inventado, en el afán de olvidarte,
con la piel entre mis uñas de querer rasguñarte,
quiero beber tu sangre amarga hasta envenenarme.

Atarte a mi altar de sueños profundos,
morder tus pezones hasta desangrarte,
y olvidarme de tu nombre falso, de tu tierra prometida,
de tus palacios, tus historias, de tu alma y la mía.

Y hacerte el amor con odio,
poner mi violencia en tus partes
soltarte solo una mano
para después poder acariciarte

descargar mi orgullo herido
dejar morir tus mentiras oscuras
aprenderme de nuevo tu nombre
y escribirte en tu frente todas mis amarguras

Y así a pesar del sangrado,
curo todas tus cicatrices,
mi lengua te da el remedio,
te regala sus ultimas horas felices.

lunes, 15 de marzo de 2010

Quizás Alfonsina me espere leyendo

Parada en la sombra del coraje de no amar,
sentada sobre el regazo de la desdicha,
pidiendo limosnas que no necesito
transito las horas del reloj análogo de arena.

Camino dando pasos vagos, sin apuro y punto final.
Y en cada paso una prosa, y en cada prosa un deseo.
Deseo de fingir felicidad enterna, inmutable sonrisa de blancos dientes.
Sonrisa que muchos creen perfecta, pero que muy pocos conocen.

y ya no camino, no transito los mismos lares.
me arrastro siguiendo quien sabe qué,
y voy donde la corriente me lleve.
y que el mar me arrastre muy lejos,
quizás Alfonsina me espere leyendo.